Contadas una por una. Las mil y una noches son un beso largo, una excusa para no morir, para quedarse un ratito más viviendo o escuchando. Las historias que Sheherezade le contaba al sultán Shariar cada noche tenían ese mismo significado. El sultán, como tú, na sabía qué tipo de historia encontraría esa noche, si sería cómica, trágica, sentimental, lasciva, filosófica, pero esperaba contando las horas durante el día, para ser contado durante la noche.
Un espectáculo único, que no se repite, y que aspira a llegar a contar, si fuera posible, mil y una noches.